
Casa Museo de Gardel
Salimos de Lima alrededor de las 7.15 de la mañana un jueves y, luego de ver una vieja película y sufrir unos zamacones aéreos, llegamos al aeropuerto de Ezeiza (apellido de una familia destacada que vivió en la zona) en Buenos Aires hacia las 2.30 pm. Estabamos en noviembre, verano porteño, con 35 grados de temperatura [Las estaciones son las mismas que en el Peru: Diciembre-Enero-Febrero es verano, es la epoca de mayor calor y la temperatura llega hasta 30º y aun mas, en verano aumentan las lluvias y no es mala idea proveerse de un paraguas] y nos recibio una señora gruñona de migraciones, quien nos dijo que bajaramos al primer piso para recoger nuestra maleta. Ya en la faja tomamos nuestra maleta y depositamos nuestros maletines para la inspeccion. La encargada nos devolvio los maletines y nos apuro sin revisar la maleta. Avanzamos y nuestra guia nos esperaba con nuestros nombres en un cartelito. Nos acercamos y ella nos saludo. Se llamaba Alejandra Salva y muy blanca y bastante gordita, pero tenia un bello rostro y era muy amable. Nos dejó y rapidamente regreso con el resto de los peruanos que integraban el grupo quienes se acomodaron y llenaron la van. Eramos aproximadamente 15 personas.
Salimos del aeropuerto hacia unos campos muy verdes y planos y tomamos una autopista amplia. Veiamos carreteras elevadas y muy pronto edificios altos (entre 15-20 pisos) pintados de crema o blanco y rodeados de numerosos arboles. De pronto entramos a una gran avenida que tenia 4 grandes carriles que podian albergar mas de 20 autos corriendo en paralelo. Se llama avenida 9 de Julio en homenaje a la independencia de Argentina. La infinidad de autos y buses y la marea de gente caminando aprisa aumentaba, cuando la van se desvia para entrar a Rivadavia, una angosta calle donde recalamos en el Hotel de la Paix (de la paz). Es un hotel de 3 estrellas en un edificio antiguo, con una recepcion mediana y al fondo su cafeteria. En el medio estan los ascensores, y subimos al primer piso. Notese que estabamos en el nivel de calle y ese, en Argentina, es el piso 0, de modo que lo que seria para nosotros el piso 2 es para los argentinos el piso 1. Nuestra llave era antigua: un tubito con un ala redondeada para sujetarla y al otro extremo una plaquita con dientes irregulares. Evocaba una llave colonial, pero pequeña. El botones abrio y al prender la luz reparo en que habia olvidado la placa para habilitar la luz electrica. Regresó muy rapidamente y lo introdujo en un canal y recien pudimos encender las bombillas y el televisor. Era una pequeña suite: una salita con una banca ancha acolchada, una mesita largada y un frio bar, a lado la habitación doble con sus camas pequeñas y un velador comun y encima un telefono que daba linea incluso al extranjero, pero anteponiendo el 9. Tambien habia un aparatito que parecia un telefono, pero dos telefonos? Al examinarlo notamos que era un control remoto, otro control? Al activarlo empezo a funcionar el equipo de aire acondicionado que estaba arriba, a un costado de la ventana que daba a la calle. En el piso, debajo del aire acondicionado se veian los tubos del calefactor.
No hay nada tan reparador como un baño luego de un viaje. Y eso hice. Era un baño pequeño pero muy limpio aunque tenia una fractura que otra en la loza. El equipo de aire acondicionado se habia activado cuando prendi todos los interruptores, pero lo apague. Habian suficientes toallas y toallitas y jabones y agua caliente.
Terminado el aseo, salimos con direccion a la calle Florida donde hallariamos casas de cambio para cambiar nuestros dolares. Los bancos ese dia no trabajaban por ser dia del bancario. En un plano que saque de Internet se veia que debia avanzar por Rivadavia hacia el oeste (hacia los diques del Rio de la Plata). Justo llegamos a la interseccion de Florida y Rivadavia y volteamos hacia la izquierda y entramos a Florida, un paseo peatonal completamente saturado de las tiendas mas disímiles. Cueros, ropa de hombre y mujer, perfumes, joyas, artefactos electricos, muy poca comida y casas de cambio. En Argentina escasean las casas de cambio y no existen cambistas ambulantes. En un kiosco de periodicos pedi Pagina12, solo para darme cuenta que no tenia pesos. La numerosa gente que iba y venia estaban muy bien vestida, y muchos fumaban a pesar de los 30º, pero eso si todos estaban apurados. Las tiendas estaban abarrotadas de clientes y casi todos los letreros se proyectaban ampliamente hacia fuera formando una doble hilera de sombrillas que protegian a los peatones del fuerte sol. Pero no hallabamos una sola casa de cambio. Al fin, luego de mucho caminar llegamos a Metropolis, donde tras una corta cola y presentacion del pasaporte, cambiamos 300 dolares y recibimos 960 pesos.
Luego entramos a un restaurant en Lavalle y pedimos una parrillada para dos. Era un lugar como que habia sido eleganton, pero ahora solo era modesto. Una parrillada de costillas con suave y deliciosa carne de res mas unos chorizos. Muy buena comida. Pagamos 90 pesos. Luego nos enteramos que por 128 pesos podiamos haber comido en la famosisima Siga la vaca de Puerto Madero, pero tomese en cuenta que eramos unos recien llegados. Saliendo entramos a una librería, como esas que abundan en el centro de Lima, con los libros y revistas dispersos en exhibidores bajos. Compramos un gran plano de BsAs y una pequeña guia turistica actualizada y completa, con muchas fotos.
Como en Buenos Aires han adelantado una hora y la diferencia horaria con Peru es 2 horas, resulta que a las 8 de la noche recien anochece. Y como a esa hora regresamos al hotel y descansamos un par de horas antes de alistarnos para ir a La Cumparsita, una tangueria con nombre memorable ubicada en el barrio cercano de San Telmo. Una tangueria es como una peña criolla peruana. Los 120 pesos por persona incluyen un vaso de vino, unos bocaditos y el espectáculo: tres cantantes que repasan los diferentes tangos a pedido del publico, un viejo, un joven y una madura. Los musicos son muy competentes y el bandoneon es el rey de la noche. Mientras tanto una pareja de jóvenes morenos bailan, pero con una manera didactica: quieren que nos enteremos de cómo se baila el tango. A pesar del didactismo, estos flacos morenos, que no se parecen a la bandas de italianos que son mayoria en Argentina, bailan de maravilla. Oh, no olvidemos que el turista es una fuente economica a quien se debe extraer dinero de las formas mas ingeniosas: el moreno invita a las clientes mujeres y la morena a los clientes hombres para hacer un simulacro de baile que persigue tomarse una foto con ella sosteniendo una pierna en las caderas de él. Es ese cuadro la esencia del tango? Parece que si.
Al dia siguiente, viernes hicimos un city tour. Salimos a las 9 de la mañana y terminamos a la 1.30 pm. La van nos recogio puntualmente y nos fuimos al norte, hacia el barrio Palermo. Alli pasamos por los bosques, la Plaza Italia y el zoologico. Avanzamos por la Av Santa Fe, entramos a Sarmiento y doblamos a la Av Figueroa Alcorta hasta llegar a la Plaza Naciones Unidas, que esta en la esquina con Austria, (barrio de la Recoleta) donde vimos a la Escultura de la Rosa que es una gigantesca escultura móvil con forma de flor. Gracias a un sistema hidraulico sensible a la luz solar, se abre al salir el sol y se cierra al anochecer. Tiene seis pétalos metálicos de casi 20 metros de altura. Su autor es el arquitecto Eduardo Catalana. Casi frente a la Plaza Naciones Unidas esta el barrio Palermo Chico, una zona que intenta reproducir calles, parques y casas europeas. Tiene calles angostas y sinuosas, muchos arboles, casas con diseños bellos con madera y hierbas. Aquí se encuentran las embajadas y el Instituto Sanmartiniano, una replica de la casa francesa de San Martin. Un poco mas alla un parque donde se dan cita los cuidadores de perros quienes transportan hasta 10 perros cada uno. Luego enrumbamos al barrio de La Boca (se llama asi porque aquí esta la boca de El Riachuelo cuando se une al Rio de la Plata) y llegamos a la esquina de la calle Juan de Dios Filiberto y la calle Caminito en cuyo homenaje se hizo el famoso tango “Caminito” que fue compuesta en 1926 por los argentinos Juan de Dios Filiberto (música) y Gabino Coria Peñaloza (letra). A pesar de que Carlos Gardel fue el primero en cantarlo, la cancion solo tuvo éxito cuando Ignacio Corsini lo interpretó. Su música está inspirada en el Caminito por donde anduvo Filiberto, pero su letra se refiere a un camino rural en la localidad de Olta, en la provincia de La Rioja, donde caminaba Coria. La calle Caminito y sus alrededores tienen construcciones tipicas boquenses: como en La Boca se hallaba el puerto natural de Buenos Aires, los pobres italianos, griegos, yugoslavos y turcos que llegaban a Argentina se asentaban aquí y construían sus miseras casas con tablones de barcos colocadas en forma horizontal al suelo, a las que pintaban de colores vivos. Estas casas albergaban a numerosas familias y por su tugurizacion, pobreza y antiguedad se parecen a las quintas peruanas. Esta calle solo tiene una cuadra y conduce al antiguo puerto fluvial, pero en sus pocos metros alberga una enorme cantidad de pintores, bailarines, fotógrafos, artistas, tiendas de recuerdos, musicos, etc quienes ofrecen cuadros, esculturas, un bailecito para la foto, y un increíble numero de recuerdos de los materiales mas diversos, pero cxasi todos alusivos al tango. Hay una placa muy antiguo en homenaje a Filiberto y alli esta impresa la letra del tango Caminito.
La guia nos regalo 30 minutos para visitarla y comprar souvenirs. Lo mejor del recorrido fue sentir el viejo espiritu de esa calle, porque todo esta congelado: la calzada, las casas, los arbolitos.
De regreso, por la Av Pedro de Mendoza, pasamos debajo de unos puentes enormes que constituyen la autopista a la provincia de Buenos Aires, puentes que atraviesan el Riachuelo, un caudaloso afluente del Rio de la Plata. Por alli hay varias villas miserias y es una zona peligrosa para los peatones y tambien aquí se secan las arenas extraidas de El Riachuelo. A la mano derecha, ya en la Darsena Sur, en el ramal izquierdo de El Riachuelo, se halla un casino flotante, uno de los pocos lugares donde perder dinero, ya que estan prohibidos los casinos en tierra.
Pronto desembocamos en la Av Moreau de Justo, en el Barrio de Puerto Madero, donde vemos que a la derecha hay 4 diques grandes que vienen a ser la continuación del ramal izquierdo de El Riachuelo. Aquí hay marinas y por tanto yates. Esta zona estuvo abandonada y gracias a la recuperacion urbanistica realizada, se ha convertido en una de las zonas mas caras para vivir y para los negocios. Por cierto, en esta avenida hay innumerables restaurantes, tiendas de ropa de gran lujo, y tambien la Universidad Catolica. Entre los diques y el rio de la Plata hay una reserva natural: Costanera Sur. Por eso el atractivo de este barrio: rodeado de bosques, rio y yates. No olvidare mencionar que al iniciarse el tour un fotografo amigo de la agencia nos tomo fotos a todos, y en Puerto Madero este fotografo nos vendio sus obras: una fotocomposicion de nuestros rostros en cuerpos de atleticos bailarines y bailarinas y en un soporte como de portarretrato.
Finalmente, termina el paseo y nos dejan en la Av Cordova y la calle Florida, en la famosa hermosa-fea galeria comercial El Pacifico. Como Viamonte esta muy cerca nos vamos caminando al Centro Cultural Borges, donde el vigilante, que no sabe nada, nos envia a informes. Aquí un jovencito secamente amable nos explica que hace mucho tiempo habia una sala Borges, pero que ahora es un centro cultural que de Borges solo tiene el nombre. Que decepcion, haber viajado…! De colera nos vamos a la galeria Pacifico, el enorme centro comercial con salpicaduras bellas, pero demasiado comercial. Almorzamos aquí unos fetuccines con una coca cola y me causa asombro pagar 2 pesos por cubiertos, 6.50 pesos por cada coca cola y 30 pesos por cada fetuccine. Y pensar que la coca cola de 3 litros cuesta 6 soles (6pesos) en el Peru y que un fetuccini de 30 soles se comeria en un restaurant peruano de lujo y no en este pequeño restaurant del centro cultural. La comida es cara en Buenos Aires. Un menú sencillo no baja de 27 pesos (27 soles).
En la tarde fuimos al Museo Nacional de Bellas Artes que esta en la Avenida del Libertador 1437 (atiende de martes a viernes de 12.30 a 8.30pm, entrada gratuita, en el barrio de la Recoleta). Este museo alberga una vasta y sorprendente colección de pinturas de pintores famosos: Degas, Monet, Chirico, Cézanne, Chagall, Delacroix, Gauguin, Goya, Kandinsky, Klee, Manet, Miró, Modigliani, Henry Moore, Jackson Pollock, Rembrandt, Rendir, Diego Rivera, Rodin, Rubens, Rouault, Henri Rousseau, Tapies, Toulouse Lautrec, Van Gogh, entre otros. Tambien vimos salas de pintura argentina y una sala pequeña con fotografias sobre asuntos argentinos y extranjeros. Destacaban una foto de un mitin espectacular de Menem y otra del Obelisco de 1937.
A las 5.30 de la tarde llegamos al Mercado de Abasto y a la calle Gardel. Para llegar a la Casa Museo Gardel, caminamos unas dos cuadras y en el trayecto encontramos una feria artesanal, el Teatro El Cubo, una tangueria, otro teatro, y finalmente, en la angosta calle Jean Jaures 735, la Casa. Solo atienden hasta las 6pm y cuesta 10 pesos la entrada. Es una casa de unos 8 metros de ancho por 25 metros de fondo. Todos los objetos son de Gardel o de su madre. A la entrada hay discos, un fonografo antiguo, el testamento de Carlos, recortes periodisticos, una guitarra, dibujos. Mas adentro, fotos de películas donde Gardel era la estrella, afiches, recortes, letras de los tangos que cantó, y al costado la cocina con sus utensilios antiguos, y el baño añoso con tanque elevado del water. El resto de la casa es un patio descubierto con una escalera que conduce al segundo piso. En la parte delantera del patio hay una escultura que es una reproducción mas pequeña de otra que esta en un pueblo frances, de donde se supone vino Gardel.
A las 6.30 pm estabamos en el Museo de la Inmigración (fundado en 1985) que utiliza algunos ambientes del Hotel de los Inmigrantes. Este hotel es un complejo cuya construccion se inicio en 1906 y esta conformado por varios pabellones que fueron utilizados para el desembarco, colocación, administración, atención médica, servicios, alojamiento y traslado de los inmigrantes. Funciono regularmente hasta 1930. Los pasajeros desembarcaban detrás del Hotel. Este era una pequeña ciudad donde incluso habia correo, grandes comedores y un centro de capacitacion laboral. El pabellón donde esta el museo se ubica paralelamente al rio de la Plata, en la Darsena Norte y frente a la salida del Buquebus. En lo que fue el gran comedor vemos los viejos baules, espejos, joyeros, maquina de coser, utensilios de carpintería, enfermeria, oftalmología, grandes fotos de barcos a vela y vapor, fotos de desembarcos, partidas de nacimiento, fichas de migración, etc que nos conmueven y entristecen al imaginar las duras condiciones de vida que encontraban aquí y el desarraigo. Al costado derecho hay otro ambiente mas pequeño donde se ven cuadros sinopticos de la evolucion del Hotel. Tambien grandes cuadernos de ingreso al pais, y a lado un ambiente con fotos y un reproductor de video que muestra entrevistas conmovedoras.
En Buenos Aires, dicen que hay 150 salas de teatro. Paseando por el centro vi una variada oferta: tango, musicales, de bailarinas, dramas. Compramos el diario La Nacion y viendo la programación escogimos “Conversaciones después de un entierro” de Yasmina Reza. Los teatros venden sus entradas en sus mismos locales. No hay Teleticket. Comienza la funcion a las 9pm. Llegamos a la hora exacta al teatro Broadway 2/TSU y vimos una construccion no tan antigua, las alfombras gastadas, algo de desaseo y los asientos muy empinados. La obra era un drama: Tres hermanos (Nathan el mayor, Alex y Edith) se han reunido luego del entierro del padre, y estan acompañados por el tio Pierre y su esposa. Inesperadamente llega Elisa, la ex esposa de Nathan, y este hecho va a desencadenar un sinfín de peleas, recuerdos, resentimientos que se suceden rapidamente. Finalmente Nathan y Elisa se reconcilian, y los hermanos se perdonan e intentan una mejor vida. La escenografia era de regular calidad, el vestuario pobre, la iluminación sobria y la direccion de Luciano Suardi fue magnifica. Los actores (Alejandro Awada-Carina Zampini, Federico Olivera, Natalia Lobo, Hector Giovine y Marta Bianchi) se desempeñaron con una correccion y pasion destacables. El teatro casi estaba lleno y era amplio.
Al tercer dia, sabado, muy temprano llegamos a la Plaza Italia de Palermo, a la zona de venta de libros viejos. No hay muchos puestos, de hecho en la calle Amazonas de Lima hay 20 veces mas vendedores que aquí. Los libros de segunda tambien son caros: un promedio de 15 pesos cada uno. Compre Tabucci, Henry James, Joseph Conrad, etc. Todos los libros estaban forrados para evitar que se ensuciaran con el hollin de los vehiculos. Solo un vendedor tenia variados conocimientos de literatura, el resto solo se limitaba a vender.
Caminamos unas cuadras y llegamos al Zoologico, pero no recibian dolares. Un chico que vendia hot dog frente al zoo no envio a una calle cercana donde una casa de cambios. Pasamos frente a ella sin verla: era un pequeño ambiente con las puertas cerradas de vidrio a fin de conservar el aire acondicionado. Una señora amablemente nos dijo que la casa estaba alli y la señaló firmemente. Entonces nos paramos para mirar bien, y sí: se veia una ventanilla amplia y dos sillas: en una un vigilante aburrido y distraido descansaba y en la otra un joven esperaba. Nos atendieron rapidamente y no pude evitar pensar que esa ventanilla amplia y sin rejas, en el peru, ya habria sido violentada por asaltantes avezados. Pero en Argentina todavía no existen esos delincuentes decididos a matar por unos cientos o miles de dolares.
Regresamos al zoo y nos maravillamos viendo serpientes, boas, osos polares, leon, tigres, puma, ronsocos, sachavacas, jirafa, bisontes, llamas, elefantes, condor, etc. Los animales tenian amplios ambientes y ninguno estaba en jaula. Tambien entramos a un ambiente que simula ser la selva con lianas, mucha humedad y vegetación. Almorzamos unas grandes hamburguesas de carne con papas fritas y gaseosas. Es comun disfrutar de seven-up, coca cola y el jugo de pomelo, que por cierto amarga. No hay muchas bebidas de colores.
Regresamos al hotel para dejar los libros y asearnos y luego salimos a conocer el Palacio de Justicia, el Teatro Colon y el Congreso. Luego unos familiares peruanos que residen en Argentina desde hace 15 años nos recogieron y nos llevaron a su casa en Barracas. La casa era nueva, con techos altos y aire acondicionado en cada ambiente. Una cocina-comedor amplia se veia al fondo. Los adornos de la casa y la mesita de centro eran muy comunes, pero habian zonas enchapadas con madera. Nos invitaron vino y pizza. Como hace años no lo comia, lo senti de maravilla. Tambien hubo empanadas. Estas son muy populares en Argentina y los hay de pollo, y de otras carnes. Los primos eran conversadores.
Al cuarto dia, domingo, a las 9 am nos recogieron y nos dirigimos hacia la ciudad de Tigre y al Delta de El Paraná. Olvidaba contarles que nuestra guia, una guapa descendiente de italianos habladora y critica de los politicos, y amante de la ropa celeste, Laura di Trolio, nos explica que estamos saliendo de la ciudad de Buenos Aires y entrando a la provincia de Buenos Aires (administrativamente separada de la ciudad de BsAs). A medida que avanzamos por la autopista los arboles son mas abundantes y casi ocultan a las casas. Sin embargo, el partido de Tigre (donde esta la ciudad) pertenece al Gran Buenos Aires (la megaciudad), es decir a la union de facto de la ciudad de BSAS con algunos partidos aledaños, aunque administrativamente estan separados. Pasamos junto al Aeropuerto de Newberry, que esta ubicado a las orillas del rio de la Plata. Aquí llegan los vuelos domesticos y de los paises limítrofes. Tigre es una ciudad encantadora, con buen sol, algo humeda, muy limpia, llena de arboles y de turistas, con casas hermosas de estilo campestre europeo. Llegamos a la Estacion Terrestre, una bella construccion, la que atravesamos rápidamente y arribamos a la Estacion Fluvial, a orillas del Rio Tigre, donde, por unas escaleras nos acercamos al rio y subimos a un navio que la empresa Expan (nuestra agencia de viajes) habia contratado con la empresa Sturla. Gracias a su motor avanzamos muy rapidamente protegidos por su cubierta y muy bien instalados en los asientos. Nos dirigimos hacia el rio Lujan, entramos aquí y doblamos a la izquierda y luego de navegar un buen trecho entramos al rio de la Reconquista (a la derecha). Continuamos nuestro avance y torcemos hacia la derecha por el ramal llamado Espera, luego entramos al rio Sarmiento y finalmente, regresamos al punto de partida: al rio Lujan y después al Rio Tigre. Durante el trayecto fluvial observamos los clubes de remo, los chicas y chicos navegando en botes y kayacs ya sea para trasladarse o como deporte, los hangares para los botes, viejas casas aristrocraticas, y luego rondamos por las numerosas islas donde las casas estan en las riberas y nunca en el centro. Cada casa o un grupo de casas tiene un muelle y todos se movilizan con botes, unica forma de transporte. Incluso existen botes-supermercados que navegan por los rios y canales ofreciendo sus mercancías. Cada muelle tiene un nombre o numero que unido al nombre del rio funciona como direccion postal. Numerosas personas estan soleandose en sillas reclinables, pero muy pocas se bañan ya que el agua es marron debido al lodo que transporta. Recordemos que el Rio parana nace en Brasil (curso superior), atraviesa Paraguay y llega hasta la ciudad de Diamante (Argentina) (curso medio) donde comienza el predelta. Desde Diamante y hasta la desembocadura en el rio de la Plata tiene 298 kms y comprende el predelta y el delta del Parana (curso inferior). El Parana, en su curso inferior, se divide en varios brazos principales: Paraná Pavón, Paraná Ibicuy, Paraná Miní, Paraná Bravo, Paraná Guazú y Paraná de las Palmas así como en varios riachos menores que forman islas (es decir la red, la telaraña de riachos que dan origen a las numerosas islas) y que hemos recorrido segun narramos antes. Este tramo es la zona más poblada y desarrollada económicamente de la Argentina, por lo que en sus orillas existen numerosos puertos y áreas industriales; siendo además el tramo con mayor navegación fluvial. Es una gran experiencia observar la vida rodeada de agua, las calles fluviales. Terminamos el viaje y desembarcamos en la Estacion Fluvial.
Un poco mas alla esta la Estacion Delta, es decir la Estacion del Tren de la Costa, llamada asi porque corre bordeando la costa, orillando al rio de la Plata. Nosotros seguimos en nuestra van por la Av del Libertador, que tambien bordea la costa, hasta la ciudad de San Isidro. Aquí visitamos su altisima iglesia, ascendiendo por unas escaleras, y a gastar los ultimos pesos en la Feria Artesanal. Regresamos a un centro comercial que esta frente a la feria, punto de encuentro, donde compramos el famoso dulce de leche, al que los argentinos consideran su postre de bandera y creen que es una grandiosa contribución a la cocina mundial. Pero, los argentinos desconocen que en el Peru tambien se elabora y consume masivamente un dulce muy parecido y que nosotros llamamos Manjarblanco. Y precisamente, se diferencia solo en el color: mientras el argentino es oscuro, el peruano es de color crema. Antes de llegar a Sn Isidro observamos las enormes casas lujosas a la vera de la avenida y las numerosas tiendas que venden botes.
En San Isidro tomamos el tren de la Costa y viajamos durante 15 minutos observando la costa, las plantación uberrima y las numerosas casas. Bajamos en la ultima estacion y regresamos a nuestra van. Y a medio camino entre Sn Isidro y BsAs vimos la Casa Presidencial Los Olivos, una gran mansión rodeada por olivos. Finalmente nos dejaron en el Museo de Arte Popular Jose Hernadez (Av del Libertador 2373, domingos gratis), un pequeño local donde conocimos variados mates (de plata, vegetal) con sus bombillas, aperos de cuero, y telas de etnias selvaticas.
Almorzamos en Il Gato, en la galeria Pacifico, y la comida mas las gaseosas nos costo 81 pesos. Regresamos al hotel para alistarnos. Alli nos dijeron que el dia hotelero ya habia terminado, a las 2pm, y que teniamos 2 alternativas: pagamos 42 dolares por medio dia o sacamos nuestra maleta y esperamos a nuestra movilidad en la sala hasta las 5.30pm. Pagamos el medio dia. Eso no lo sabiamos.
A las 5.45 vino la van y luego de recoger 3 pasajeros mas, nos dirigimos al aeropuerto. Llegamos rapidamente y cuando nos colocamos en la cola, alguien habia olvidado su maletin en la van. En el locutorio tenian muchas guias pero en ninguna estaban los hoteles. La chica que me atendio me explico que la gente rompe las hojas donde estan los hoteles para llevarselos. Felizmente un compatriota nos presto el diptico de Expan y alli habia un telefono de asistencia al cliente que atendia las 24 horas. Eran las 6.30pm de un domingo. Tenia una moneda de un peso y llame a Expan. Me preguntaron por nuestra guia, y la señorita muy amablemente me aseguro que se comunicarian con el chofer y le ordenarian volver al aeropuerto para entregar el maletin. Por supuesto ofreci pagar la molestia. Mientras tanto yo llame al hotel para preguntar si tal vez alli estaba el maldito maletin. Pero como no habia quien fuera a ver, me pare junto al telefono esperando a que pase 10 minutos. Llame otra vez pero nada. Otros 10 minutos, cuando veo que el chofer ha llegado con el maletin. Felizmente alli estaban el pasaporte, el check in, la tarjeta andina de migración y el formulario de salida de Argentina. Uf.
Luego de entregar la maleta y pagar los 18 dolares pasamos por el control migratorio. Un moreno se impaciento porque como yo tenia todos los papeles se me habian mezclado y demoraba en hallar el formulario de salida. Como era muy temprano y el vuelo salia a las 9.10pm, todavía no se sabia a cual sala de espera dirigirnos. Mientras tanto compramos el diario Pagina/12 y vendimos los pesos restantes en una casa de cambios. Luego ya en la pantalla salió la sala de espera que nos correspondia. Hacia alla fuimos. Faltando 20 minutos nos llamaron y a las 9.10 salimos. Llegamos a Lima las 11pm. Si el vuelo dura 4 horas, por que llegamos a las 11pm? Si salimos a las 9pm + 4 horas de viaje, debiamos llegar a la 1 am, pero como hay 2 horas de diferencia, llegamos a las 11pm.
Fue un buen paseo, interesante, provechoso, gratificante y muy ilustrador. Vale.
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